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Debate General AGNU

Debate abierto del Consejo de Seguridad sobre Mujer, Paz y Seguridad

Nueva York, 7 de agosto de 2009

Señor Presidente,

Agradezco su iniciativa de celebrar un debate abierto sobre la  resolución 1820 (2008) y sobre el papel de las mujeres en la paz y la seguridad. Igualmente, agradezco al Secretario General por la presentación de su informe  así como las intervenciones realizadas durante esta mañana.

Como señala el Secretario General, la violencia sexual es profundamente deshumanizadora, inflinge profundas lesiones físicas y psíquicas, está acompañada de miedo, vergüenza y estigmatización y suele ser un método de tortura. Las mujeres y niñas han sido especialmente vulnerables a este tipo de violencia en los conflictos armados que se han producido a lo largo de la historia aunque no son las únicas víctimas. Es por eso que la resolución 1820 implica un importante avance en el plano normativo y operacional al condenar de manera enérgica toda forma de violencia sexual contra civiles en el contexto de un conflicto armado y al adoptar medidas destinadas a su eliminación.

Este debate tiene además una especial relevancia porque se realiza pocos días después que el Consejo de Seguridad diera un paso adelante en la protección de los niños en los conflictos armados, al adoptar la resolución 1882, copatrocinada por mi país, que amplía los criterios por los cuales las partes en un conflicto pueden ser incluidas en los informes que el Secretario General debe  periódicamente presentar al Consejo de Seguridad sobre esta materia.  Entre estos criterios, la resolución 1882 incluye la violencia sexual.  Por ello, señor  Presidente, m i delegación considera que es preciso que las resoluciones 1820 (2008) y 1882 (2009) del Consejo de Seguridad se refuercen mutuamente para prevenir y combatir la violencia sexual de mujeres y niños en situaciones de conflictos.

Una adecuada implementación de la resolución 1820, sin duda requiere contar con medidas de prevención, con acciones decididas para combatir la impunidad, con mecanismos eficaces de asistencia a las víctimas y con un mayor empoderamiento de las mujeres, haciéndolas partícipes de los procesos de resolución de conflictos y consolidación de la paz.  Sigue siendo una prioridad incluir una perspectiva de género en los temas de paz y seguridad, de ahí la complementariedad en la aplicación de las resoluciones 1325 (2000) y 1820 (2008),

El Perú también considera, como lo ha resaltado el Secretario General en su informe, que es fundamental que las resoluciones que se adopten bajo el capítulo VII de la Carta de las Naciones Unidas, sean éstas para establecer o renovar mandatos así como para imponer sanciones, contengan disposiciones para prevenir y responder a los actos de violencia sexual. Igualmente, las Operaciones de Mantenimiento de la Paz deben contar con mandatos claros destinados a este fin.

Deseo expresar mi reconocimiento por los avances que viene realizando el Departamento de Operaciones de Mantenimiento de Paz en la formulación de pautas para facilitar la implementación de las resoluciones 1325 y 1820.

Igualmente valioso será el estudio de buenas prácticas desarrolladas en las OMP para combatir la violencia sexual, que el DPKO viene llevando a cabo de manera conjunta con UNIFEM y con la “Iniciativa de las Naciones Unidas para detener la violencia sexual en situaciones de conflicto”.  Es importante que durante las etapas de recuperación temprana y consolidación de la paz se continúen los esfuerzos en esta materia, por lo que resulta fundamental continuar apoyando los trabajos que realizan la Comisión de Consolidación de la Paz y el PNUD en el terreno.

Señor Presidente,

Sin oportunidades socioeconómicas para las víctimas de la violencia sexual no es posible augurar una paz duradera. Tampoco lo es sin estado de derecho y sin acceso a la justicia.  Por eso, la lucha contra la impunidad es un elemento fundamental para erradicar la violencia sexual.

Sin duda un aspecto crucial para abordar este problema es contar con información exhaustiva sobre los casos de violencia sexual producidos en contextos de conflictos armados. Como lo indica el Secretario General, muchos casos son conocidos mediante tribunales ad hoc, mecanismos de justicia transicional y otros mecanismos especiales, existiendo por tanto, información dispersa del tema.  En tal sentido, es necesario explorar mecanismos que permitan, entre las agencias de Naciones Unidas, entre los diversos Comités del Consejo de Seguridad y entre el Grupo de Trabajo sobre niños y conflictos armados, un intercambio de información confiable sobre los actos de violencia sexual, con miras a tomar medidas que permitan reducir y combatir este flagelo.

Igualmente, mi delegación considera que debe evaluarse el pedido del Secretario General de establecer un mecanismo de seguimiento del Consejo de Seguridad con relación a las medidas tomadas por las partes involucradas en un conflicto armado a fin de cumplir con sus obligaciones internacionales para prevenir y combatir la violencia sexual.

Señor Presidente,

Constatamos con satisfacción que la comunidad internacional viene desplegando sus esfuerzos para avanzar en la protección de los civiles, especialmente mujeres y niños en situaciones de conflictos armados y en épocas de post conflicto. La resolución 1820 y otras son el reflejo de valores compartidos y de la condena unánime a la violencia sexual contra civiles en casos de conflictos armados. Por ello, sólo a través del esfuerzo concertado y de la voluntad política será posible crear un entorno seguro y sostenible en los procesos de consolidación de la  paz. 

Muchas gracias.