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2010

Speech by Ambassador Mary E. Flores before the Economic and Social Council (ECOSOC)

Debate General Segmento de Alto Nivel del Consejo Económico y Social
De las Naciones Unidas
Nueva York, Julio 1 del 2010

Ambassador Mary E. FloresSeñor Presidente,

Mi delegación desea sumar su voz a los oradores que me antecedieron en el uso de la palabra para reconocer su dedicación y su acertado trabajo al frente de Consejo Económico y Social. A usted y a los miembros de la Junta Directiva nuestro compromiso de cooperación y apoyo.


Señor Presidente, Señores delegados,

En su discurso inaugural, tanto el Secretario General, como el Presidente, nos han propuesto que el Segmento de Alto Nivel como la Sesión Sustantiva debería pasar de ser un foro de intercambio de impresiones y experiencias a producir resultados tangibles, orientados a la revisión y análisis de cómo avanzar para alcanzar los Objetivos del Milenio.
Su propuesta para una declaración Ministerial sucinta, orientada a la acción y con un valor agregado en particular a la temática de la igualdad de género, el pleno respeto a los derechos humanos de la mujer, y su empoderamiento social y político, como acertadamente delineó en su intervención, es oportuna y cuenta con nuestro irrestricto apoyo.

Nuestra delegación ha escuchado atentamente a los distinguidos Ministros y expositores, y agradece sus manifestaciones. Sin duda que en las aportaciones y experiencia impartidas al día de hoy, hay excelentes iniciativas, aunque algunas no hayan alcanzado los frutos deseados. Lo cual nos hace reflexionar, sobre la necesidad de considerar la diferenciación política, cultural y religiosa de las sociedades nacionales al momento de diseñar políticas y programas de cooperación internacional.

En Honduras, la mujer juega un papel preponderante en el tejido social y económico del país, como agentes de cambio de la sociedad, y como recurso potencial económico. Recuerdo, un proverbio latinoamericano que dice: ¿Cuantos hogares no descansan sobre el suelo, sino sobre la adolorida espalda de una mujer?

En mi país hemos emitido legislación protectora de los sectores más vulnerables, de las mujeres, de las etnias, de los niños, de la familia; hay oficinas públicas, desde ministerios hasta instituciones especiales, que velan por sus derechos y desarrollos, se han ampliado los espacios de participación en la política, en el desenvolvimiento económico y social. Hay programas, proyectos, financiamientos, planes, estrategias, infraestructura destinada a la reducción de la pobreza y, aún con todo ello y más, las enormes necesidades y urgencias rebasan los limitados recursos y posibilidades.

Señor Presidente,
Señores delegados,

En el Mundo globalizado de hoy, los efectos financieros de una crisis, desbordan el ámbito de su génesis, en detrimento de los países en vías de desarrollo, ya que sus efectos reducen significativamente cualquier beneficio obtenido de la cooperación internacional.

Cito el reciente informe sobre Situación Económica mundial, :

El futuro de la agenda de Pobreza:

“Mejorar el bienestar social y erradicar la pobreza son los objetivos últimos del desarrollo….….la respuesta para alcanzar estos objetivos a través de políticas nacionales de desarrollo ha pasado por retrocesos y avances entre más y menos intervencionismo, asociados con los paradigmas del desarrollo”

Considera además este informe que existe una ayuda insuficiente y fragmentada, y que la proliferación de donantes no significa más ayuda, por el contrario, los programas de ayuda se han reducido, además de que nunca se ha alcanzado el porcentual de asistencia del ODA de los donantes a los países en vías de desarrollo.

Señor presidente, agregada a esta situación, como desconocer que nuestros pueblos son mucho más vulnerables a los embates de la naturaleza cuyos desastres naturales destruyen de manera cíclica nuestras infraestructura, cultivos y en algunas zonas del planeta la desaparición de pequeños Estados Insulares, producto de un medio ambiente cambiante, y del cambio climático cuyo efecto no proviene de las naciones en vías de desarrollo pero que, aún así, pagan una alta cuota cuando toca repartir los sacrificios.
Excelencias:

Si bien hemos avanzado leguas (millas) en nuestro esfuerzo por vencer negaciones históricas y ancestrales desigualdades, el azaroso camino por recorrer es largo y pedregoso, lleno de incertidumbre, de obstáculos y de dificultades. La distancia que separa el horizonte de vida, de una humilde campesina hondureña, que vive en la montaña, sola, expuesta a la inclemencia de la naturaleza, al amparo de Dios, trabajando de sol a sombra para ganarse el sustento diario, con una marimba(grupo) de hijos pequeños a los que debe criar y educar, a la de una profesional de la ciudad, educada en buena universidad, trabajando en su cómoda oficina, conectada al Internet y gozando de todas los privilegios del modernismo, es terriblemente abismal.

Casi como la brecha bestial entre la paupérrima(miserable) situación del atraso a la posibilidad de una vida digna y de acceso a las oportunidades de los que viven en naciones ricas donde, a veces, la abundancia de recursos para lo superfluo es un contraste humillante a la limitación de quienes no tienen ni para lo esencial. Ese es el reto que tenemos por delante. ¿Cómo, entre sociedades de monumentales desigualdades, logramos elevar la visión y extender el alma, más allá del puro interés material, comercial o económico de la globalización, para dar cabida al humanismo y a la solidaridad que demanda la convivencia, más que de socios, de vecinos, de hermanos de un mismo planeta?

Cuando los beneficios de la globalización toquen el esperanzado espíritu y las agrietadas manos de Suyapa María, la heroica lugareña hondureña de las desoladas y empinadas serranías de mi tierra, entonces, podremos dormir tranquilos, sabiendo que vivimos en un mundo de oportunidades y de suertes compartidas.

Gracias

(E/2010/50)

Statement by President H.E. Porfirio Lobo Sosa at the Millenium Development Goals Summit

 

President Porfirio Lobo Sosa addresses the General Assembly on September 20, 2010
LOS RETOS DEL MILENIO
PORFIRIO LOBO SOSA
PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA DE HONDURAS

New York, New York, 20 de septiembre de 2010

Señor Presidente,
Señores Jefes de Estado y de Gobierno,
Señor Secretario General,
Distinguidas delegaciones,
Señoras y Señores,

Hace diez años los Jefes de Estado y de Gobierno reconocieron en la Declaración del Milenio la responsabilidad colectiva de respetar y defender los principios de la dignidad humana.
Una década después debemos ratificar nuestro compromiso con los valores fundamentales de la libertad de todas las mujeres y hombres del planeta; la igualdad de derechos y oportunidades; la solidaridad con los que más sufren; la tolerancia de nuestra diversidad de creencias, culturas e idiomas; el respeto a la naturaleza; y la responsabilidad común de todos los gobiernos por lograr el desarrollo económico y social. 

En 2010 nuestro mayor reto sigue siendo incorporar a los beneficios del crecimiento económico mundial a 1,000 millones de personas que viven en extrema pobreza. La solidaridad de los países de alta renta, la buena gestión de los gobiernos de los países beneficiarios y el esfuerzo de sus ciudadanos, son indispensables para terminar con las ataduras de la enfermedad, del hambre y de la ignorancia.
Los Objetivos del Milenio han sido un primer paso en la dirección correcta. En vista de los resultados alcanzados hago un llamamiento, para que iniciemos la discusión de un nuevo acuerdo global que deberá guiar nuestras acciones y metas una vez lleguemos al 2015. 

Concordamos con el Secretario General Ban Ki-moon que los actuales objetivos contra la pobreza extrema pueden ser alcanzados. Que son difíciles y ambiciosos, pero realizables. No obstante, a mi juicio, nuestra lucha contra la pobreza requerirá de esfuerzos adicionales que pasan por reconocer que tenemos la responsabilidad colectiva de proteger y compartir lo que yo llamo bienes comunes globales.
Entre estos debo mencionar la solidaridad mediante la Ayuda Oficial al Desarrollo, cuyas metas adoptadas en 1970 estamos muy lejos de cumplir. 

Otro bien global debería ser el manejo prudente de nuestras economías. La crisis financiera ha probado que esta responsabilidad no es única de los países en vías de desarrollo. Igual puede pensarse del proteccionismo, el cual suele insinuarse en momentos difíciles.
La apertura del comercio y de los sistemas financieros es otro bien global, pues no cabe duda que el acceso a los mercados internacionales es tan importante como la misma Ayuda Oficial al Desarrollo, aunque no la sustituye. 

En los próximos años debemos actuar con mayor energía y acelerar el paso. De acuerdo a estudios independientes sobre el progreso de los ocho principales indicadores de los Objetivos del Milenio, la población que sobrevive con menos de US$1.25 por día ha disminuido levemente. De la misma manera, hay un avance limitado en la disminución de la población subalimentada. La educación primaria universal ha progresado a un mejor ritmo. El objetivo de promover la equidad de género y de empoderar a las mujeres necesita de un mayor impulso. Mientras que la reducción de la mortalidad infantil demanda de nuevas acciones. Al mismo tiempo, debemos notar, que la reducción de la mortalidad materna está muy lejos de la meta establecida. En cuanto al HIV/SIDA, hay una tarea monumental por hacer. Finalmente, el acceso al agua potable denota progresos pero igualmente debemos hacer mayores inversiones en esta meta fundamental. 

Si bien los Objetivos no se han alcanzado aún, hay avances muy positivos para un grupo de países, los cuales, de acuerdo al “Center for Global Development” incluyen a la cabeza a mi país, Honduras, junto con Laos, Etiopía, Uganda, Burkina Faso, Nepal, Cambodia y Ghana. A pesar de las obvias dificultades estadísticas y metodológicas de estos estudios, sus resultados sugieren que dichos países podríamos alcanzar muchos de los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Mi gobierno hará esfuerzos renovados por llegar a las metas establecidas, especialmente en la reducción de la mortalidad materna e infantil. 

También es importante señalar que la discusión generada por los Objetivos entre la comunidad internacional, ha dado lugar a programas innovadores que hacen más efectiva la Ayuda Oficial al Desarrollo. Un buen ejemplo es el éxito de la Corporación del Reto de Milenio de los Estados Unidos de América en Honduras. 

De la misma manera debemos aplaudir el papel importante que han jugado las distintas organizaciones del Sistema de las Naciones Unidas en apoyar los esfuerzos nacionales dentro de su respectivo mandato, así como diferentes iniciativas privadas y alianzas público-privadas que merecen nuestro reconocimiento por su excelente contribución al combate de la pobreza extrema. 

Excelentísimos y honorables Señoras y Señores:
Es tiempo de reafirmar nuestro compromiso y acción a favor de los más pobres. Actuar con solidaridad y decisión para poner a toda la especie humana al abrigo de la necesidad y la discriminación. Construir un mundo tolerante, en armonía, con libertad individual y colectiva y seguridad para todos.
Muchas gracias.

Foreign Minister Mario Canahuati Addresses the General Assembly

 

Foreign Minister Mario Canahuati at the 2010 UN General Debate  

 

ING. MARIO CANAHUATI
DEBATE GENERAL 65 ASAMBLEA GENERAL NACIONES UNIDAS
NEW YORK, NY, 24 DE SEPTIEMBRE DCE 2010

 

INTERVENCION DEL MINISTRO DE RELACIONES EXTERIORES 


Señor Presidente,
Señoras y Señores Jefes de Estado y de Gobierno,
Señor Secretario General,
Excelencias,
Señoras y Señores,

En nombre del pueblo y del Gobierno de Honduras, expreso mi reconocimiento al Doctor Alí Abdessalam Treki, por la conducción del anterior período de sesiones.

Felicito al Señor Presidente Joseph Deiss por su elección.

Congratulo al Señor Secretario General Ban Ki Moon por su acertado desempeño al frente de la Organización.

Señor Presidente,
Hace unos días en esta misma Casa de los Pueblos que formamos las Naciones Unidas en la Cumbre Mundial de los Objetivos del Desarrollo del Milenio, nuestro Presidente Porfirio Lobo Sosa se refirió a la fe que nuestro país le tiene a esta organización y a su carta para lograr un mundo más pacífico, prospero y justo. 

Como miembro originario de las Naciones Unidas, amantes de la paz, reafirmamos nuestras obligaciones, como lo hemos hecho con muchos de Ustedes desde el nacimiento de esta organización, sin interrupciones seguiremos trabajando para cristalizar a plenitud los ideales plasmados en la Carta de San Francisco.
Nuestra Honduras, geográficamente pequeña, pero con un espíritu grande y generoso, de vocación democrática y pacífica, se ha integrado al mundo, basándose en los principios de la igualdad de derechos, la libre determinación de los pueblos y la no injerencia en los asuntos internos.
El imperativo de promover el progreso económico y social de todas las naciones nos mueve a reconocer que los Objetivos de Desarrollo del Milenio han sido un primer paso en la dirección correcta. 

Concordamos con el Secretario General Ban Ki-moon que los actuales objetivos contra la pobreza extrema pueden ser alcanzados. Que son difíciles y ambiciosos, pero realizables.
No obstante la lucha contra la pobreza requerirá de esfuerzos adicionales que pasan por reconocer que tenemos la responsabilidad colectiva de proteger y compartir lo que el Presidente de Honduras ha llamado bienes comunes globales entre los que cabe mencionar la solidaridad.

Otro bien global debería ser el manejo prudente de nuestras economías. La crisis financiera ha probado que esta responsabilidad no es única de los países en vías de desarrollo.

Tan importante es que según el Banco Mundial, las recientes crisis de los alimentos, de los combustibles y de las finanzas lanzaron a la pobreza cerca de 64 millones de seres humanos.

Crisis como éstas pueden hacer más difíciles e incluso nulos nuestros esfuerzos por combatir la pobreza.

La apertura del comercio y de los sistemas financieros es otro bien global, el acceso a los mercados internacionales es tan importante como la misma Ayuda Oficial al Desarrollo, aunque no la sustituye.

Debemos agregar la facilitación de la inversión extranjera directa en nuestras naciones en desarrollo; el acceso a la tecnología, en particular la referente a medicamentos; la reducción de los gases que contribuyen a provocar el efecto de invernadero; el desarme y la no proliferación de armas nucleares.

Señor Presidente
En nuestro Gobierno, descansa el desafío de alcanzar con mayor responsabilidad el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio antes del 2015.

En vista de los resultados alcanzados, y de lo que aún queda por hacer, el Presidente Porfirio Lobo Sosa ha formulado un llamamiento, para que, cuanto antes, iniciemos la discusión de un nuevo acuerdo global que guíe nuestras acciones y metas a partir del 2015.

Creemos firmemente que la pobreza no solo es la carencia de bienes materiales sino también la falta de oportunidades, y por ello estamos comprometidos con el respeto a la dignidad humana, en el bien común, en la sub-si-dia-riedad y en la solidaridad humana.

Estos cuatro principios no sólo son un imperativo moral.

En el caso de Honduras son un imperativo nacional.
En tal sentido, con una amplia consulta de la sociedad civil, los partidos políticos y otros sectores independientes, aprobamos una Visión de País y el Plan de Nación que define cuatro ejes para el cumplimiento de nuestros objetivos nacionales, inspirados en los Objetivos de Desarrollo del Milenio:

• Una Honduras sin pobreza, educada y sana, con sistemas consolidados de previsión social;
• Una Honduras que se desarrolla en democracia, con seguridad y sin violencia; dentro de un absoluto respeto a los derechos humanos.
• Una Honduras productiva, generadora de oportunidades y empleos dignos, que aprovecha de manera sostenible sus recursos y reduce la vulnerabilidad ambiental;
• Un Estado moderno, transparente, responsable, eficiente y competitivo, con total independencia de poderes. 

De su realización depende la cohesión de nuestra sociedad, la unidad y la reconciliación; la gobernabilidad, la convivencia y la paz.

Por ello estamos dedicados a construir una sociedad incluyente, pues ningún país es tan pobre que no pueda ser solidario con los aún más pobres.

Nuestro primer compromiso es ayudar a la población en situación de extrema pobreza mediante el programa denominado “Bono 10,000”.

El Bono 10,000 es un programa de transferencias que en mucho fortalecen la economía familiar y además, condicionadas a acciones que mejoran el acceso de los hondureños más desprotegidos a la educación, salud y nutrición por medio de la amplia cobertura de la Merienda Escolar y otros programas para la seguridad alimentaria.

Senor Presidente,

Para ello estamos fortaleciendo los procesos de descentralización y mejorando la participación de la ciudadanía en la decisión, ejecución, monitoreo y evaluación de las políticas públicas.

También enfrentamos la inequidad social mediante la creación de oportunidades económicas a nivel local.

Programas productivos como el de la Corporación del Desafío del Milenio de los Estados Unidos de América en Honduras han tenido un enorme impacto en la población beneficiaria.

El resultado ha sido un aumento considerable de los ingresos de los campesinos participantes en el programa.

Con el mismo objetivo de generar mayores ingresos para las familias, hemos iniciado un programa de financiamiento de micro y pequeños emprendedores gracias a los programas de cooperación de la Unión Europea, de Japón y Taiwán, así como de todos los países que brindan esa mano solidaria a nuestro pueblo.

En todos estos programas la mujer es un destinatario especial de los esfuerzos de nuestro Gobierno, pues sabemos que junto a la lucha contra la pobreza, debemos dar la batalla contra la inequidad de género.

Señor Presidente,
A la vez que trabajamos al nivel local y comunitario, estamos potenciando la inversión privada.

El propósito es impulsar la creación de empleos dignos para más de 200,000 jóvenes que anualmente ingresan al mercado laboral.

El Gobierno de Honduras asienta la ejecución exitosa de su agenda social en una Economía Social de Mercado.

Con esas premisas en mente, nuestro Gobierno ha definido un “Programa Nacional de Promoción de Inversiones, 2010-2014,” en seis grandes sectores:

i) industrias generadoras de más y mejores empleos;
ii) producción agroalimentaria y forestal;
iii) generación de energía renovable;
iv) desarrollo del turismo;
v) infraestructura de apoyo a la producción;
vi) agua y saneamiento.

Desarrollaremos este Programa bajo el nuevo marco de:

- la Ley de Alianzas público-privadas,
- la Ley de Empleo Rural y Urbano Marginal,
- una nueva Ley de Energía Limpia y la Ley de Promoción y Protección de Inversiones.

Con estos esfuerzos, en Honduras se abre una nueva era, al establecer condiciones para que la actividad privada promueva un crecimiento económico sostenido con responsabilidad social y el país se encauce hacia la prosperidad y estabilidad.

Honduras se prepara para enfrentar de mejor manera los retos para reducir su nivel de vulnerabilidad frente a los desastres naturales y el cambio climático.

La Ley de Ordenamiento Territorial, permite el aprovechamiento y protección del territorio acorde con su vocación y un manejo responsable de los recursos naturales.

A la vez hemos puesto en marcha un Sistema Nacional para la Gestión del Riesgo.

Señoras y Señores Delegados,

Los esfuerzos por mejorar la situación social y promover el crecimiento económico deben sustentarse sobre una base legal e institucional.

Hay una fuerte vinculación entre libertad individual y estabilidad política, con crecimiento económico y justicia social.

Mayores tasas de crecimiento de la economía, sostenidas en el tiempo, contribuyen a la vez a generar condiciones sociales que favorecen la gobernabilidad, la confianza y menores riesgos políticos.

Durante treinta años las y los hondureños nos empeñamos por desarrollar nuestras instituciones democráticas.

La Comunidad Internacional nos ha respaldado a lo largo de este proceso.

Al final de la tercera década de nuestra nueva democracia contábamos con un sistema institucional que había dejado de ser el monopolio de la rama ejecutiva y repartía el poder de manera más balanceada entre los Órganos Judicial, Legislativo y de Control del Estado.

A pesar de esos avances sufrimos una crisis política de la cual logramos salir cuando el pueblo hondureño acudió masivamente el 29 de noviembre del 2009 a votar en el proceso electoral con la mayor concurrencia de votantes y transparencia de nuestra historia político-electoral.

Los hondureños ejercimos nuestra soberanía popular y nuestro derecho a la autodeterminación.

Mandamos un mensaje inequívoco: amamos la democracia, respetamos nuestras instituciones y preferimos el diálogo al enfrentamiento.

Ese es nuestro mensaje, que ha sido aceptado y respetado por la gran mayoría de las Naciones aquí representadas, deseriamos fuese acogido por todos los gobiernos del mundo.

Fue dentro de ese espíritu que el Presidente Lobo promovió una amnistía amplia para delitos políticos y formó un “Gobierno de Unidad Nacional” con la participación de todos los partidos políticos del país.

Además el Presidente decretó la creación de la “Comisión de la Verdad y la Reconciliación”.

Un organismo totalmente independiente que dará orientaciones para que los críticos eventos del 2009 no vuelvan a repetirse jamás.

Los trabajos de la Comisión están en proceso.

Su informe se espera para el primer trimestre del año entrante.

Sus conclusiones deberán ser ampliamente difundidas y sus recomendaciones puestas en práctica.

Señor Presidente,

Estamos convencidos que la unidad y la reconciliación nacional se inspira en el respeto a todos los sectores sociales, independientemente de su posicionamiento político o ideológico.

La tolerancia es, y debe ser, el fundamento de la democracia.

También estamos convencidos del respeto irrestricto a los derechos humanos y a las libertades fundamentales.

El Presidente de Honduras ha propuesto al Congreso Nacional la creación de una Secretaría de Estado de Justicia y Derechos Humanos.

La misma se encargará de diseñar, ejecutar, supervisar y evaluar que todas las políticas públicas estén basadas en el enfoque de los derechos humanos.

Inspirados en nuestro respeto por la dignidad humana, nuestro gobierno condena toda forma de discriminación racial y saluda con entusiasmo el próximo inicio del Año Internacional de los Afro descendientes.

Para llevar a la práctica su compromiso contra la discriminación racial, Honduras está procediendo a la creación de una Instancia para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas y Afro hondureños y una Política de Igualdad Racial.

En el marco de estos compromisos, toda persona privada de libertad debe ser tratada con el respeto inherente a su dignidad humana.

A estos efectos, el Presidente ha aprobado un Decreto Ejecutivo a fin de reducir el hacinamiento en los establecimientos penitenciarios mediante la renovación de su infraestructura y equipamiento.

En ese mismo sentido, el Gobierno de Honduras ha condenado y condena con toda energía las violaciones a los derechos humanos, especialmente la violación al derecho a la vida.

Tenemos un firme compromiso con el combate a la impunidad y continuaremos haciendo ingentes esfuerzos por llevar a la justicia a los violadores de este derecho esencial de la persona humana.

Agradecemos la cooperación que hasta ahora hemos recibido para superar las dificultades en materia de seguridad ciudadana.

El Presidente Lobo ha pedido además al Secretario General Ban Ki-Moon, que las Naciones Unidas considere el apoyo para la instalación de una Comisión de Lucha contra la Impunidad, a fin de que las instituciones nacionales en el cumplimiento de sus funciones puedan ser apoyadas y fortalecidas en sus capacidades para la investigación y la persecución del delito.

A la vez reiteramos la invitación formulada por nuestro gobierno a los organismos que integran el Sistema de Derechos Humanos de las Naciones Unidas a dar seguimiento a la situación hondureña.

Señoras y Señores Delegados,

Expreso el permanente agradecimiento de las y los hondureños para el sistema de las Naciones Unidas y su Secretario General, por toda la cooperación y asistencia a nuestro pais.

A todos los que han apoyado decididamente a Honduras, GRACIAS, porque ello ha beneficiado directamente a nuestro pueblo.

Quiero resaltar la solidaridad y la buena amistad que existe entre los hermanos de la región centroamericana. Dentro del Sistema de Integración Centroamericana (SICA) seguiremos adelante hasta lograr que nuestra Patria Común se convierta en una Gran Nación, más allá de la Centroamérica histórica.

Señor Presidente,

Nuestro gobierno reconoce los retos y desafíos del momento histórico que estamos viviendo y consciente de ello estamos tomando decisiones.

Hoy puedo decir con convicción, que nos encaminamos por el sendero de la prosperidad, porque creo en la voluntad emprendedora del hondureño, en su capacidad de enfrentar situaciones adversas con sus manos de trabajo, corazón de lucha y espíritu de esperanza.

Nuestra voluntad inquebrantable está ahí, el capital humano está ahí.

Es tiempo de reafirmar nuestro compromiso y acción a favor de los más pobres.

Es tiempo de actuar con solidaridad y decisión para poner a toda la especie humana al abrigo de la necesidad y la discriminación.

Es tiempo de construir un mundo tolerante, en armonía, con libertad y seguridad para todos.

La hora de globalizar la Justicia Social con Libertad y Democracia es ahora.