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Honduras participates in Second Committee General Debate
05 October 2010 / 04:20

 

  65Ava. Asamblea  General Naciones  Unidas

Debate General de la Segunda Comisión de la Asamblea General

Intervención

  Excelentísima Sra.  Mary E. Flores

Embajadora Representante Permanente

de la Republica de Honduras

 

New York,  5 de octubre de 2010

 

Señora Presidente,

 

Permítasenos felicitarle por su elección para dirigir los trabajos de esta importante Comisión, especialmente ahora, después de la Sesión de Alto Nivel de la Asamblea, sobre las Metas del Milenio. Igual reconocimiento a los miembros de  su mesa directiva por su nominación y el incansable trabajo del Departamento de Asuntos económicos y Sociales.

Una década transcurre, desde que los Jefes de Estado y de Gobierno, en este mismo foro del mundo, en el vértice histórico de un acontecimiento inédito, marcado por el fin de una centuria y el advenimiento de un nuevo milenio, plasmaron en una declaración, sus hondas preocupaciones ante la montaña de problemas y conflictos que enfrentamos.  Pero, a la vez, animados por las luces de aquella irrepetible oportunidad, asumieron como responsabilidad colectiva, respetar y defender los principios de la dignidad humana y,  bajo la promesa de una mayor solidaridad planetaria, luchar denodadamente por aproximar las distancias que, como profundos abismos, nos separan como pueblos y como naciones.

Las condiciones de pobreza extrema que se padecen en tantas latitudes de la geografía mundial, son inhumanas y por lo tanto inaceptables. Quienes venimos de países, donde no pasa un instante sin que se nos recuerde esa patética realidad, donde son más ostensibles las angustias de la inequidad, los dolores de la carencia, donde el tormento de las limitaciones contrasta con el enorme tamaño de las necesidades, de la urgencias, de las justas demandas de la gente, donde la gobernabilidad pende de un hilo, cuando debe hacerse hasta lo imposible por medianamente satisfacer el bienestar nacional sin permitir agotar las esperanzas, apreciamos el singular espacio que nos ofrece este debate, para compartir nuestras ansias e impaciencias con todos ustedes.

Quienes venimos de Honduras, tierra que como tantas otras ha sentido el bálsamo de la solidaridad frente a la tribulación, donde repetidamente, golpeados por terribles desastres naturales, o conflictos político sociales, o bien por los demoledores efectos de las crisis financieras y económicas mundiales que tanto afectan a los más vulnerables, nos hemos levantado del suelo, sin perder el ánimo o el propósito, para volver a iniciar la vida, valoramos como nadie, los compromisos, asumidos como retos, de la Cumbre del Milenio. En ese espíritu estamos aquí, con la inquietud de revisar lo transcurrido, afinar o modificar lo que sea necesario, y la certeza que no hay meta imposible que el esfuerzo conjunto y la responsabilidad compartida no puedan alcanzar, y que vamos a retomar, con mayor ahínco, la ruta que nos falta por transitar.

Distinguidos amigos y amigas:

C omo punto de referencia inicial, ilustrativo a los propósitos de esta discusión, tomo un dato de los informes del Secretario General, tremendamente revelador, destacando  que las recientes crisis de los alimentos, de los combustibles y de las finanzas lanzaron a la pobreza a cerca de 64 millones de seres humanos.

 

A la luz de tan irrefutable testimonio que se agolpa a una carga que ya era inadmisible, mientras ponderamos el avance estimulante en algunos campos, no podemos menos que sentirnos desilusionados cuando lo que debió resolverse en la Cumbre de Toronto del G-20, se reenvía a Saúl, Corea, en lo que ha sido percibido como un retraso más.

 

Los compromisos ODA no han sido respetados, antes bien se han confundido esas obligaciones de asistencia con la nueva asistencia emanada de  las Metas del Milenio.  El Compromiso de abstenerse de aplicar barreras  o imponer nuevas a las inversiones y  el comercio de bienes y servicios, la imposición de nuevas restricciones comerciales o aplicar nuevas medidas inconsistentes a través de la OMC para estimular las exportaciones,  y el compromiso de rectificar esas medidas, es valido hasta el 2013.  De camino al 2011, este compromiso ya es inútil.  Además, frente a un mundo totalmente distinto al que existía cuando se crearon las instituciones de “Bretón Woods”, con problemas financieros y la estructura de los  mercados globalizados de ahora, totalmente inexistentes en aquel remoto pasado,  no podemos continuar regulando el siglo 21 con políticas  e instituciones que no se han  revisado  o modernizado, casi desde el final de la segunda guerra mundial. Desde  la Creación de la Oficina de Financiación para el Desarrollo, muy poco hemos logrado los Estados Miembros, para beneficio de nuestras poblaciones, mientras la burocracia de naciones unidas ha continua multiplicándose, digamos, utilizando una metáfora, como crece la pobreza en nuestras naciones descalzas.

 

Dicho lo anterior, mi delegación no puede menos que reconocer las intervenciones alentadoras, hace unos días atrás, de algunos Jefes de Estado, miembros del G-20,  precisamente en ocasión a la feliz iniciativa que tuvo el Secretario General de convocar a un amplio debate de revisión de los Objetivos del Milenio. Escuchamos, por ejemplo, que varios propusieron nuevamente una tarifa convenida a las transacciones financieras internacionales, como aporte al fondo que urgentemente se ocupa para erradicación de la pobreza extrema.  A estas propuestas, como a otras creativas e innovadoras, les tomamos la palabra.

 

Señora Presidente;

 

Mi delegación,  desea referirse a ciertos temas de la agenda que inciden directamente en nuestras  metas y objetivos nacionales de desarrollo,  y en esos términos  deseo recordar un pasaje del  discurso  de nuestro Presidente Don Porfirio Lobo Sosa,  unos días atrás, hablando aquí en la Asamblea, quien expreso y cito:

 

“Concordamos con el Secretario General Ban Ki-moon que los actuales objetivos contra la pobreza ext

rema pueden ser alcanzados. Que son difíciles y ambiciosos, pero realizables. No obstante la lucha contra la pobreza requerirá de esfuerzos adicionales que pasan por reconocer que tenemos la responsabilidad colectiva de proteger y compartir lo que considero bienes comunes de la humanidad”.

 

Señora Presidente

 

El primer acto de estado del nuevo gobierno en mi país fue formular y consensuar una Visión de País y el Plan de Nación que define cuatro ejes para el cumplimiento de nuestros objetivos nacionales, inspirados en alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

Erradicación de la Pobreza y Seguridad alimentaria ;

La Seguridad alimentaria es tanto una prioridad nacional como regional. Honduras ha puesto en marcha un plan estratégico agroalimentario, que busca la modernización del sector agropecuario, buscando aliviar los niveles de pobreza en el campo, utilizando incentivos para alcanzar mayor competitividad de las cadenas de valor agro-alimentarias y comerciales procurando que alcancen tanto los mercados nacionales como externos.  

Pese a toda la voluntad dedicada, imposible desconocer que la destrucción casi cíclica de cultivos agrícolas y plantaciones destinadas a la exportación  por desastres naturales,   las barreras arancelarias a nuestros productos y el régimen de cuotas del mercado internacional, entorpecen cualquier esfuerzo por alcanzar una seguridad alimentaria sostenible.

La estrategia del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola de las Naciones Unidas (FIDA), en mi país, está directamente vinculada con la Estrategia para la Reducción de la Pobreza (ERP). Ya, el nuevo gobierno, suscribió acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI),  y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), para la reactivación del programa sectorial Social del Plan de Nación y la estrategia de reducción de la Pobreza.

Deuda Externa

La carga de la deuda externa ha sido y es un ancla demasiado pesada. Mientras no logre desmembrarse ese círculo vicioso del atraso y de la  pobreza,  pese a los alivios de deuda que han beneficiado a los países HIPC, dentro de los cuales se encuentra mi país, a falta de la generación interna para resolver tanta necesidad, la  dependencia externa hará que esa deuda sea recurrente. 

De acuerdo al Secretario General y cito su informe: ‘ Todo anal  de la sostenibilidad de la deuda debería reconocer la necesidad de lograr los Objetivos  de desarrollo del Milenio sin que aumente la  relación de endeudamiento”.

Comercio y Desarrollo:

Señora Presidente

Este tema que se ventila, para repetir lo mismo todos los años, pareciese no tener la menor expectativa de evolución. Sin embargo, quizás algo consiga el cansancio, por lo que reiteramos nuestra posición.

A mi país le resulta caro que no se haya alcanzado resultados en la Ronda de Negociación comerciales multilaterales en Doha. Los países desarrollados continúan aplicando aranceles, cuotas y otras medidas discriminatorias, a nuestros productos de exportación en detrimento del comercio justo que hemos venido exigiendo, si hay deseo de romper las causas que alientan la tremenda inequidad internacional.

Deseo reconocer que a nivel regional logramos firmar el Acuerdo de Asociación Comercial,  SICA – Unión Europea,  que consideramos facilitará la apertura de mercados de región a región en un futuro. Nuestra región y Honduras ha puesto sus esperanzas en este Acuerdo de Asociación Comercial

Cambio Climático:

Deseo llamar la atención de esta comisión sobre las próximas negociaciones sobre cambio climático a celebrarse en Cancún México.

Mi país,  considerado el tercero con mayor impacto del Cambio Climático en la región, ha desarrollado, al respecto, una política de alta prioridad.  El Gobierno Central acaba de aprobar la creación de una Dirección General sobre el Cambio Climático adscrita a la Secretaria de Recursos Naturales, y Ambiente, para hacer frente a los compromisos internacionales adquiridos por Honduras sobre la materia,  lo que nos  permitirá coordinar actividades y  esperamos obtener recursos para la mitigación de desastres naturales en mi país.

Me place informarles, que recientemente el día 27 de Septiembre, la vicepresidenta de Honduras, sostuvo la primera reunión preparatoria del Comité Técnico Interinstitucional sobre cambio Climático con amplia participación de la Sociedad Civil. Con esta estructura damos un paso más en el cumplimiento a la firma del Protocolo de Kioto, del cual Honduras es signatario desde el 2002 y al Convenio Marco de las Naciones Unidas Sobre Cambio climático suscrito en 1992.

Actualmente preparamos una delegación de Alto Nivel dispuesta a participar en la reunión Cumbre sobre cambio climático de Cancún México. Cabe destacar que a nivel Centroamericano tratamos de consolidar políticas subregionales como el acuerdo SICA- SIDS, que nos permitirá tener una plataforma común de negociación.

Mar Caribe

Lo menciono por su vinculación al Informe del Secretario General, relacionado al desarrollo sostenible del Mar Caribe para  generaciones presentes y futuras. Este informe solicitado para el  sexagésimo quinto período de sesiones,  señalaba la necesidad de tener una sección sobre las posibles consecuencias jurídicas y financieras de considerar el Mar Caribe como una zona especial en el contexto del desarrollo sostenible y designarlo como tal sin perjuicio de las normas pertinentes del derecho internacional, teniendo en cuenta las opiniones expresadas por los Estados Miembros y las organizaciones regionales pertinentes.

 

No puedo concluir,  Señor Presidente,  sin hacer referencia al alto precio que paga nuestro país como saldo del fenómeno migratorio.  Nuestros compatriotas, que solo buscan una vida digna para ellos y sus familias quedan atrapados en las garras de traficantes inescrupulosos de seres humanos.   Parten con un sueño y la muerte no les permite despertarse jamás. Los que llegan, ilusionados, arriban a un destino, cada día, más inhóspito y de mayor hostilidad.  Hace solo unos días atrás perdimos, en el llamado corredor de la muerte, a más de 30 compatriotas que fueron salvajemente masacrados. No hay, en esta tormentosa lucha por la vida, una pizca de humanidad.

Pero bien, quizás ese sea el precio que se cobra como peaje, en el tortuoso camino de ilusiones, mientras seguimos batallando por alcanzar nuestro merecido desarrollo. Aun así, con el corazón partido, pero siempre con el ánimo vivo y  dispuesto,  nos preguntamos cuantos más deben morir antes de  lograrlo.

Muchas gracias