PROCESO DE RECONCILIACION EN COSTA DE MARFIL
DECLARACION
DEL MINISTRO DE ASUNTOS EXTERIORES,
DOMINIQUE DE VILLEPIN

(29/3/2004)

 

En Costa de Marfil, Francia se ha comprometido al servicio de la paz con un único objetivo: convencer a ese país para que se decante resueltamente por la reconciliación nacional, la democracia y el desarrollo. Actualmente, 4.500 militares franceses están presentes en el terreno junto a las fuerzas de la Comunidad Económica de los Estados de África Occidental (CEDEAO) para apoyar ese difícil proceso.

Esa elección ha aportado dos resultados: los Acuerdos de Marcoussis, aceptados por todos, han permitido establecer un gobierno de unión nacional. Se respeta el alto el fuego. El Consejo de Ministros ha adoptado todos los textos legislativos previstos. Se han emprendido los preparativos para desarmar a los combatientes. Pero justo antes del establecimiento de la operación de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas, parece que el diálogo cede a la tentación de la división y la violencia.

Desde el 25 de marzo, se han producido incidentes muy graves en Abiyán. Francia condena firmemente esos actos que han causado numerosas víctimas. Se debe esclarecer el problema lo antes posible. Hay que establecer claramente cuáles son las responsabilidades de cada uno y sacar las conclusiones definitivamente. Es indispensable una comisión de investigación. Francia respalda la demanda hecha en este sentido por el Comité de Seguimiento de los Acuerdos de Marcoussis.

Frente al riesgo de deterioro, todos deben asumir sus responsabilidades. En primer lugar, las autoridades marfileñas deben garantizar la protección y el respeto de las poblaciones civiles, el regreso a la calma y el mantenimiento de un Estado de Derecho. Los responsables políticos deben reafirmar concretamente su compromiso en favor de la reconciliación nacional.

En estrecho contacto con el Secretario General de las Naciones Unidas y la CEDEAO, Francia examina en estos momentos la forma de reanudar los hilos de la concertación. Dentro de este marco, deberán examinarse las razones de los actuales bloqueos así como las respuestas concretas que se deben aportar. Cada una de las partes debe respetar los compromisos asumidos en Marcoussis hace algo más de un año y cumplirlos de forma simultánea y progresiva.

Las Naciones Unidas, la CEDEAO y los principales socios de Costa de Marfil siguen respaldando con determinación el proceso de solución pacífica trazado por los Acuerdos de Marcoussis. El gobierno de reconciliación nacional, dirigido por el primer ministro, debe ponerlos en práctica, bajo la responsabilidad del jefe del Estado. Este proceso debe desembocar en la celebración de elecciones intachables, única salida definitiva a la crisis.

Junto a la comunidad internacional, Francia pretende mantenerse junto al pueblo marfileño para avanzar en el camino de la paz y la unidad. Todos esperamos del conjunto de las fuerzas políticas marfileñas que asuman sus responsabilidades y se comprometan definitivamente en la vía del diálogo y la reconciliación./.