AFRICA
ENTREVISTA DEL MINISTRO DE ASUNTOS EXTERIORES,
DOMINIQUE DE VILLEPIN,
CON EMISORAS DE RADIO FRANCESAS
- FRAGMENTOS -

(2/6/2004)

 

Pregunta.- Su tono es hoy algo más conciliador…

Respuesta.- En primer lugar, porque hay que mirar el mundo tal como es. Es un mundo difícil, un mundo peligroso. Y necesitamos soluciones. Es cierto que tenemos la misma convicción que hace un año, que se sigue confirmando hoy en día, y que es que no lograremos encontrar una solución si no trabajamos juntos. ¿Por qué asumió Francia una postura tan firme hace un año? Simplemente porque tenemos una serie de principios en los que creemos y porque, en el corazón de esos principios, encontramos la siguiente realidad: no podemos encontrar solución a los problemas del mundo a menos que toda la comunidad internacional comparta esos mismos principios y a menos que la regla multilateral, con una Organización de las Naciones Unidas fuerte, sea la regla que prime en el sistema internacional. Así que hoy, volvemos la vista atrás, sacamos las conclusiones de lo que ha sucedido y constatamos que tanto Estados Unidos como el resto de los países tienen esa voluntad de trabajar juntos. Francia quiere soluciones y vamos a trabajar juntos para poder superar las dificultades que existen en Irak, en Oriente Próximo o en África, sabiendo que la mejor garantía de la eficacia de la comunidad internacional es su unidad y que dicha unidad le confiere legitimidad y la capacidad para influir en los asuntos del mundo.

P.- Sobre los servicios de inteligencia, David Kay dijo la semana pasada que nos habíamos equivocado. De sus palabras se desprendía que todos los servicios de inteligencia occidentales se habían equivocado. ¿Acaso pensaban también los franceses que había armas de destrucción masiva? ¿Le sorprende que no las haya?

R.- Hace un año, pensábamos que existía un peligro. Por eso, porque había un riesgo, la comunidad internacional se movilizó adoptando la resolución 1.441. Como sabíamos que las cosas eran difíciles y complejas, decidimos confiar en los inspectores de las Naciones Unidas. En aquella época dije que los inspectores eran los ojos y las manos de la comunidad internacional. Pedimos a esos inspectores que presentaran con regularidad informes sobre sus hallazgos. Con la información que nos iban dando, vimos que las inspecciones funcionaban y que aprendíamos a conocer mejor la situación en Irak. Lógicamente, deploramos que ese proceso se interrumpiese tajantemente porque, a nuestro juicio, era la mejor manera de tratar el problema de las armas de destrucción masiva. Pero, repito que de lo que se trata ahora es de mirar hacia el futuro, de aprender del pasado y de ver cómo podemos ser más eficaces en la escena internacional. Y para ser más eficaces, debemos ser solidarios y trabajar juntos.

P.- Al escuchar a Colin Powell decir públicamente, aquí, en Estados Unidos, que si hubiera sabido lo que había en el informe de David Kay tal vez no habría respaldado la guerra en Irak, ¿le produce satisfacción o considera que es un problema tener en frente un país capaz de dudar hasta ese punto?

R.- Creo que eso conforta la exigencia multilateral, la necesidad de tener un sistema de seguridad colectiva al que cada país aporte lo que tiene que dar. En Francia solemos decir que hay más ideas en dos cabezas que en una sola. Pues bien, este principio debe ser central en el sistema multilateral. Si trabajamos juntos, hay más posibilidades de que las soluciones que propongamos sean mejores. Habrá más oportunidades de dar más posibilidades a la búsqueda de soluciones.

(…)

P.- Un ejemplo de la reconciliación son también los gestos hacia Costa de Marfil. Por el momento, Estados Unidos no está dispuesto a enviar a la zona a 6.000 cascos azules. ¿Ha hablado de esto con Colin Powell?

R.- Por supuesto. Claro que lo he hablado con Colin Powell y puedo decirles que no es en absoluto el sentido de nuestra charla. Creo que son plenamente conscientes de la importancia de lo que está en juego. Hemos avanzado en Costa de Marfil y hemos logrado enormes progresos. Hemos llegado ahora a la última fase del proceso de Marcoussis que es la fase del desarme y la fase en la que se debe lanzar el proceso político que debería desembocar en la organización de elecciones. Puedo decirles que confío plenamente en que podamos desplegar esa fuerza en Costa de Marfil en las próximas semanas. Es una exigencia y creo que nuestros amigos estadounidenses comprenden perfectamente cuál es la situación. Hoy nos movilizamos por Liberia. Por eso estoy aquí. Queremos reconstruir Liberia. Tal era el objetivo de la conferencia y todos hemos podido comprobar que no se pueden mejorar las cosas en Liberia a menos que haya un enfoque global, un enfoque regional. Igual que trabajamos en Sierra Leona, trabajamos ahora en Liberia. Es fundamental que ahora abordemos todos juntos la nueva etapa en Costa de Marfil. Repito una vez más que no me cabe la menor duda de que encontraremos la solución correcta para Costa de Marfil juntos. (…) El Secretario General ha dicho claramente lo importante que es que se pueda desplegar esa fuerza. Es la convicción general. No tengo la menor duda de que lograremos alcanzar el objetivo con nuestros amigos estadounidenses./.