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Pregunta.- Su tono es
hoy algo más conciliador…
Respuesta.- En primer
lugar, porque hay que mirar el mundo tal como es. Es un mundo difícil,
un mundo peligroso. Y necesitamos soluciones. Es cierto que tenemos la
misma convicción que hace un año, que se sigue confirmando hoy en día,
y que es que no lograremos encontrar una solución si no trabajamos
juntos. ¿Por qué asumió Francia una postura tan firme hace un año?
Simplemente porque tenemos una serie de principios en los que creemos
y porque, en el corazón de esos principios, encontramos la siguiente
realidad: no podemos encontrar solución a los problemas del mundo a
menos que toda la comunidad internacional comparta esos mismos
principios y a menos que la regla multilateral, con una Organización
de las Naciones Unidas fuerte, sea la regla que prime en el sistema
internacional. Así que hoy, volvemos la vista atrás, sacamos las
conclusiones de lo que ha sucedido y constatamos que tanto Estados
Unidos como el resto de los países tienen esa voluntad de trabajar
juntos. Francia quiere soluciones y vamos a trabajar juntos para poder
superar las dificultades que existen en Irak, en Oriente Próximo o en
África, sabiendo que la mejor garantía de la eficacia de la
comunidad internacional es su unidad y que dicha unidad le confiere
legitimidad y la capacidad para influir en los asuntos del mundo.
P.- Sobre los servicios
de inteligencia, David Kay dijo la semana pasada que nos habíamos
equivocado. De sus palabras se desprendía que todos los servicios de
inteligencia occidentales se habían equivocado. ¿Acaso pensaban
también los franceses que había armas de destrucción masiva? ¿Le
sorprende que no las haya?
R.- Hace un año, pensábamos
que existía un peligro. Por eso, porque había un riesgo, la
comunidad internacional se movilizó adoptando la resolución 1.441.
Como sabíamos que las cosas eran difíciles y complejas, decidimos
confiar en los inspectores de las Naciones Unidas. En aquella época
dije que los inspectores eran los ojos y las manos de la comunidad
internacional. Pedimos a esos inspectores que presentaran con
regularidad informes sobre sus hallazgos. Con la información que nos
iban dando, vimos que las inspecciones funcionaban y que aprendíamos
a conocer mejor la situación en Irak. Lógicamente, deploramos que
ese proceso se interrumpiese tajantemente porque, a nuestro juicio,
era la mejor manera de tratar el problema de las armas de destrucción
masiva. Pero, repito que de lo que se trata ahora es de mirar hacia el
futuro, de aprender del pasado y de ver cómo podemos ser más
eficaces en la escena internacional. Y para ser más eficaces, debemos
ser solidarios y trabajar juntos.
P.- Al escuchar a Colin
Powell decir públicamente, aquí, en Estados Unidos, que si hubiera
sabido lo que había en el informe de David Kay tal vez no habría
respaldado la guerra en Irak, ¿le produce satisfacción o considera
que es un problema tener en frente un país capaz de dudar hasta ese
punto?
R.- Creo que eso
conforta la exigencia multilateral, la necesidad de tener un sistema
de seguridad colectiva al que cada país aporte lo que tiene que dar.
En Francia solemos decir que hay más ideas en dos cabezas que en una
sola. Pues bien, este principio debe ser central en el sistema
multilateral. Si trabajamos juntos, hay más posibilidades de que las
soluciones que propongamos sean mejores. Habrá más oportunidades de
dar más posibilidades a la búsqueda de soluciones.
(…)
P.- Un ejemplo de la
reconciliación son también los gestos hacia Costa de Marfil. Por el
momento, Estados Unidos no está dispuesto a enviar a la zona a 6.000
cascos azules. ¿Ha hablado de esto con Colin Powell?
R.- Por supuesto. Claro
que lo he hablado con Colin Powell y puedo decirles que no es en
absoluto el sentido de nuestra charla. Creo que son plenamente
conscientes de la importancia de lo que está en juego. Hemos avanzado
en Costa de Marfil y hemos logrado enormes progresos. Hemos llegado
ahora a la última fase del proceso de Marcoussis que es la fase del
desarme y la fase en la que se debe lanzar el proceso político que
debería desembocar en la organización de elecciones. Puedo decirles
que confío plenamente en que podamos desplegar esa fuerza en Costa de
Marfil en las próximas semanas. Es una exigencia y creo que nuestros
amigos estadounidenses comprenden perfectamente cuál es la situación.
Hoy nos movilizamos por Liberia. Por eso estoy aquí. Queremos
reconstruir Liberia. Tal era el objetivo de la conferencia y todos
hemos podido comprobar que no se pueden mejorar las cosas en Liberia a
menos que haya un enfoque global, un enfoque regional. Igual que
trabajamos en Sierra Leona, trabajamos ahora en Liberia. Es
fundamental que ahora abordemos todos juntos la nueva etapa en Costa
de Marfil. Repito una vez más que no me cabe la menor duda de que
encontraremos la solución correcta para Costa de Marfil juntos. (…)
El Secretario General ha dicho claramente lo importante que es que se
pueda desplegar esa fuerza. Es la convicción general. No tengo la
menor duda de que lograremos alcanzar el objetivo con nuestros amigos
estadounidenses./.
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