Irak

Declaracion a la prensa del Presidente de la Republica, Jacques Chirac

(18/3/2003)

 

Desde el comienzo de la crisis iraquí, Francia ha trabajado por hacer posible el necesario desarme de Irak bajo la autoridad de las Naciones Unidas. Los inspectores han dado pruebas de que, hoy por hoy, ese desarme está en curso.

Francia ha actuado en nombre de la primacía del derecho y en virtud de su concepción de las relaciones entre los pueblos y las naciones.

Fiel al espíritu de la Carta de las Naciones Unidas, nuestra ley común, Francia considera que solo se puede recurrir a la fuerza en última instancia, cuando se hayan agotado todas las demás opciones. La gran mayoría de la comunidad internacional comparte la postura de Francia. Los últimos debates han mostrado claramente que, en las circunstancias actuales, el Consejo de Seguridad no está dispuesto a avalar una marcha precipitada a la guerra.

Estados Unidos acaba de dar un ultimátum a Irak. Repito que, ya se trate del necesario desarme de Irak o del conveniente cambio de régimen de ese país, nada puede justificar una decisión unilateral de recurso a la guerra.

Independientemente de cómo evolucione la situación en las próximas horas, ese ultimátum pone en tela de juicio la idea que tenemos de las relaciones internacionales. Amenaza el futuro de un pueblo, el futuro de una región y la estabilidad del mundo.

Es una decisión muy grave tanto más cuanto que el desarme de Irak está en curso y las inspecciones han demostrado constituir una alternativa creíble para desarmar el país.

También es una decisión que compromete los métodos de solución pacífica de las crisis de proliferación de armas de destrucción masiva de aquí en adelante.

Hoy por hoy, Irak no supone esa amenaza inmediata que justificaría una guerra inmediata. Francia apela a la responsabilidad de todos para que se respete la legalidad internacional. Insta a preservar la unidad del Consejo de Seguridad manteniendo el marco establecido por la resolución 1441.

Liberarse de la legitimidad de las Naciones Unidas y dar prioridad a la fuerza sobre el derecho supondría asumir una pesada responsabilidad./.