COMITÉ AL-QAIDA Y TALIBANES, COMITÉ CONTRA EL TERRORISMO Y EL COMITÉ DE LA RESOLUCIÓN 1540
Statement by Ambassador Ronaldo Mota Sardenberg
Permanent Representative of Brazil to the UN
 New York, April 25, 2005

 

   

Señor Presidente,

 

Permítaseme felicitar a la Embajadora Ellen Løj, al Embajador César Mayoral y al Embajador Mihnea Motoc, Presidentes, respectivamente, del Comité Contra el Terrorismo (CTC), del Comité establecido por la Resolución 1267 (1999), y del Comité de la Resolución 1540 (2004), por los informes que nos han presentado en la fecha de hoy. Les agradecemos también por su incansable labor en la conducción de los trabajos, de manera dinámica y eficaz.

 

La cooperación entre los tres Comités, cuyos mandatos comportan muchos aspectos complementarios, es fundamental para una adecuada coordinación de los esfuerzos de la comunidad internacional en la materia. Apoyamos las iniciativas ya realizadas y exhortamos a que la cooperación sea aún mas estrecha. En ese sentido, Brasil está de acuerdo con el texto de la Declaración del Presidente que será leído al final de esta sesión.

 

Señor Presidente,

 

Brasil ha reiterado su compromiso con el combate al terrorismo y su repudio al terrorismo en todas sus formas y manifestaciones como una amenaza de extrema seriedad a la paz y la seguridad internacionales. Confirmamos nuestra disposición de seguir en el trabajo para que podamos encontrar medios siempre más eficaces de luchar contra dicha amenaza.

 

Los debates sobre la reforma de la Organización promovidos por el Secretario General nos ofrecen, una vez más, la oportunidad para establecer una definición para el terrorismo y para definir una acción coordinada, amplia e integrada de la comunidad internacional frente a este problema. Acogemos las sugerencias hechas por el Secretario General en su informe “Un concepto más amplio de la libertad”, y las consideramos como una buena base para empezar la discusión más amplia sobre el tema en la Asamblea General.

 

Brasil acogió con satisfacción la aprobación por la Asamblea General de la convención para la supresión de los actos de terrorismo nuclear, y ahora consideramos la posibilidad de ratificarla tan luego posible. Brasil cree que la amenaza del “terrorismo catastrófico”, aunque sin duda muy importante, no debe ser la única preocupación al enfrentar las amenazas a la paz y seguridad causadas por actos terroristas.

 

Señor Presidente,

 

En el ámbito del Consejo, apoyamos el presente proceso de reforma del directorio ejecutivo del Comité contra el Terrorismo (CTED) y esperamos que este órgano pueda tornarse completamente operacional en el corto plazo. Deseamos contribuir para que el periodo de transición sea el menor  posible. En nuestra opinión, el CTED es destinado, sobretodo, a proteger a los Estados que desean cooperar, pero que, por variadas razones, no lograron la capacidad de hacerlo. El Comité contra el Terrorismo (y, por extensión, el CTED) no tiene el rol de un comité de sanciones.

 

Las actividades del Grupo de Trabajo creado por la Resolución 1566 (2004) deben ser desarrolladas en el contexto de la estructura establecida en las Resoluciones 1373 (2001), 1535 (2004) y la própria 1566 (2004). Considerando lo sensible que es la cuestión del terrorismo internacional, trabajar con la participación de los Estados Miembros de Naciones Unidas es más importante que intentar forzar decisiones  que podrían no reflejar necesariamente las diversas preocupaciones legítimas que se presentan.

 

Muchos países tienen dudas sobre la conveniencia de recurrir a listas con el objetivo de hacer frente al problema del terrorismo internacional. Tal enfoque podría al final crear limitaciones innecesarias a la consideración de las causas últimas de la violencia. Muchos problemas podrían ser generados. Los contactos con ciertos grupos armados, por ejemplo, podrían ser tornados más difíciles, lo que haría menos probables las soluciones negociadas para los conflictos.

 

Las cuestiones relativas a inclusión o eliminación de nombres de las listas de los comités de sanciones no han sido todavía adecuadamente resueltas. En diversas instancias ha sido recordada la necesidad de desarrollo de procedimientos precisos y uniformes para actualización, corrección y mejora de los listados de individuos sometidos a sanciones. En lo que se refiere al Comité establecido por la Resolución 1267, reiteramos la importancia de que el pueda desarrollar tales procedimientos y métodos, además de seguir con su práctica de proceder a la revisión periódica de las listas de individuos y entidades involucradas con al-Qaida y los Talibanes, con la posibilidad de eliminación de nombres de las listas.

 

La adopción de medidas para refinar la lista y aclarar los procedimientos utilizados en el manejo de esta constituyen, como ya lo hemos defendido en otras oportunidades, la principal forma por la cual el Comité 1267 puede incentivar el suministro de aportes a la Lista Consolidada por los Estados miembros.

 

Sin una definición consensual para el terrorismo, no parece apropiado, como previsto por la Resolución 1566 (2004), considerar posibles medidas prácticas relativas a individuos, grupos o entidades involucradas en actividades terroristas no alcanzadas por la Resolución 1267 (1999). La Resolución 1566 (2004) refleja lenguaje negociada  que contiene un mensaje político claro e importante, pero no constituye una definición conceptual de terrorismo y no podria ser interpretada como tal.

 

Además, como previsto en la Carta de las Naciones Unidas, corresponde a las funciones y poderes de la Asamblea General alcanzar una definición para un tema cómo el terrorismo. En la ausencia de una definición común, la compilación de un listado consolidado de individuos y organizaciones clasificados como terroristas podría conducir el Comité a una “politización indebida”. De ahí la importancia del llamamiento del Secretario General en su documento.

 

Señor Presidente,

 

El trabajo del Comité establecido por la Resolución 1540 inaugura ahora una fase importante. Más que ciento diez Estados Miembros han presentado sus informes con arreglo al párrafo operativo 4 de la Resolución y las directrices específicas diseñadas por el Comité. Instamos a los miembros que no hayan todavía presentado sus informes nacionales a que lo hagan tan pronto como posible, incluyendo pedidos de asistencia técnica cuando necesario.

 

El Comité recién empezó la consideración de los informes, con el apoyo de un grupo de expertos. Nuestra intención es que ese trabajo se realize de manera compatible con la urgencia requerida por la amenaza que representan los actores no-estatales con acceso a armas de destrucción masiva.

 

En nuestra opinión, el resultado final del trabajo del Comité 1540 debe ser un marco para los esfuerzos realizados en los niveles nacionales e internacional para hacer frente a la amenaza representada por actores no-estatales, sobre todo terroristas. El Comité podrá también facilitar la prestación de asistencia técnica a los Estados que la soliciten, para ayudarlos a establecer su capacidad en las áreas relevantes. Este es un trabajo que debe ser desarrollado en cooperación con los Estados Miembros en todos los momentos, con completo respecto a la integridad de los instrumentos multilateralmente negociados y al Derecho Internacional, sobre todo los derechos y obligaciones de los Estados Miembros.

 

Brasil continua a creer que un mundo libre de armas de destrucción masiva será un mundo más seguro y que  la existencia misma de las armas nucleares, químicas y biológicas, sea en la posesión de actores no-estatales o de los propios Estados, constituye una amenaza a la paz y seguridad internacionales.. El desarme efectivo, irreversible y verificable por parte de los Estados que poseen estas armas sería una señal clara de su compromiso con esa causa.

 

No obstante ser el terrorismo totalmente inaceptable, es de conocimiento general que algunas situaciones, normalmente relacionadas con la opresión social, política y cultural, así como desigualdades económicas severas, pueden crear un ambiente propicio al desarrollo del extremismo. Brasil cree que nuestras estrategias de combate al terrorismo no pueden dejar de enfrentar, de manera apropiada, las raíces del terrorismo, como la manera más apropiada y de largo plazo de generar alternativas a los individuos que los puedan alejar del recurso a esa forma de violencia.

 

Muchas gracias, Señor Presidente.